Edición Nº 22

La Revista

Descartes

Cine(s) de Resistencia: Chile

 

Autor: Sergio Zapata

A la resistencia debe comprendérsela como un gesto que descarta cualquier asociación con lo estático, con la identificación de un territorio, con un lugar de lucha, con un pertrecho. Se comprende el resistir como algo activo, en movimiento, lo que implica invención y recreación continua y permanente.

En este entendido, la producción de los chilenos José Luís Sepúlveda y Carolina Adriázola resiste los embates de la industria, de las salas que los marginan, de los programadores que los excluyen y de una élite que les ve con sospecha.

El cine de la dupla chilena puede intentarse caracterizar por el desapego a modos de producción convencionales. El equipo de El Pejesapo (José Luis Sepúlveda, 2005) no supera las seis personas, además de que el guión –si es que existe– es producto del contacto con lo real, presentándose la planificación, abierta a la improvisación en el terreno, esperando que acontezca lo fílmico. Además de este desapego, tanto El Pejesapo como Mitómana (José Luís Sepúlveda, Carolina Adriázola, 2011) se confunden entre ficción, documental y falso documental, a merced de la planificación del rodaje, que algunas veces sólo persigue una intuición, una línea argumental. El resto es cámara en mano y registro.

De este gesto, que recuerda a la cámara estilo, los cineastas chilenos construyen un discurso que no otorga concesiones a su denominación, puesto que atentan contra las convenciones de la ficción, en su puesta en escena como las del documental, y en eso son más incisivos, cortes directos y abruptos, saturación monocromática, música, ruido, estridencias y un evidente rechazo a cualquier linealidad narrativa. Esto resulta aún más provocador, cuando sus personajes provienen de los márgenes. Márgenes de la ciudad, de la sociedad y de la memoria. Otro elemento de resistencia en el cine.

Miradas de resistencia

En su país, Chile, El Pejesapo y Mitómana fascinaron a la prensa y la crítica por la forma de representar a los marginados del sistema y la forma en que los films se aproximan a este fenómeno social. En la primera, Daniel SS es un personaje desadaptado, que tras un suicido fallido vuelve a reiniciar su vida desde el Río Maipo hasta el centro de Santiago, recorrido en el que no descubrirá ninguna emoción que cambie la decisión de terminar con su existencia. En la segunda, la historia gira alrededor de Nora Díaz, una actriz que prueba sus distintos personajes en las calles, negocios y casas, lugares donde ella escucha, mira, compone y, a su manera, crítica a la sociedad chilena.

La marginalidad, los desplazados, los habitantes de la calle, los locos, los migrantes, los anormales, en fin, los ocupantes del espacio público en la mayoría de los casos, han sido tratados desde la ficción con parafernalia, con filtros, de manera condescendiente. Sin embargo, en el cine de Sepúlveda y Adriázola esta marginalidad es retratada en su territorio, la calle, mediante la estrategia más pertinente, el documental, que en un gesto de resistencia al cine de consumo pasivo es cuestionado por el falseo deliberado de los directores.

El gesto del documental falso imprime en la mirada de El Pejesapo y Mitómana un clima de desasosiego e incertidumbre que invade al espectador, propiciando lo que ambos cineastas reclaman: pensar lo cotidiano desde lo cotidiano, pensar la mentira de una sociedad y un país desde los mecanismos de la mentira.

En el cine puede establecerse que una forma de mentira efectiva y efectista es la ficción, pero que no supone que el documental sea necesariamente la verdad, y si así lo fuese Sepúlveda y Adriázola optan por la falsedad de esa verdad, y toman el falso documental.

Además de estos recursos formales y postura ideológica, ambos cineastas en 2007 fundan el Festival de Cine Social La Pintana, barrio donde se desarrolla dicho evento. Este festival busca desde sus inicios la participación real y efectiva del público, de los vecinos del barrio que además de ver, discutan con los realizadores de las películas, ya que éste era el requisito imprescindible para participar, enfrentar al público. Esta plataforma busca difundir producción de carácter social o antisocial, marginada de los circuitos convencionales de difusión.

Para 2008 el evento adquiere el nombre con el que se lo conoce, Festival de Cine Social y Antisocial (FECISO), y potencia el papel de la comunidad en el festival a través de foros sociales, donde dirigentes locales, sindicales y vecinales conjuntamente a la comunidad afrontan temas de su agenda local. De esta forma, este cine de resistencias encontró su correlato social, al tener una plataforma de diálogo directo con los sujetos representados en sus obras y difundir las formas de expresión siempre, como ellos dicen, escuchando  a los otros.

En este sentido, el festival no sólo abarca al audiovisual sino que aglutina las formas de expresión local, desde la música hasta la danza. Sin embargo, la imagen, el audiovisual es la forma de expresión privilegiada en este espacio.

Este cine, este tipo de plataformas de difusión y discusión componen –en un panorama sobresaturado de imágenes, donde los dueños de los medios de comunicación trazan cartografías de la mirada a partir de variables de consumo y la inviabilidad cobra forma de estereotipos– un acto de resistencia activa, además de ser un escenario de creación y reinvención de cultura, de sujetos y de miradas.

  Marginados del cine

 En las películas de Sepúlveda y Adriázola se advierte el desconcierto en un primer momento, para pasar inmediatamente a la reflexión, a aquel gesto que interroga sobre lo mirado, que cuestiona a los objetos, actos, movimientos y sonidos que se encuentran en pantalla, como también a lo que habita fuera de campo, como otro enigma: la realidad que circunda a este documental. Pero también, la sensación de novedad se hace presente: no la novedad de lo nuevo, sino la que se adhiere a la mirada ante el riesgo. Este riesgo es el que permite aproximar a esta cinematografía con la guerrilla, con aquella forma ética de concebir el cine y aquel sueño estético de aproximarse a lo real: el cine guerrilla.

Un cine agazapado entre la producción local, un forma de mirar y sentir la realidad, como si de un combate se tratase, por las representaciones sociales, que en última instancia puede entenderse como una lucha por la existencia. Por ello la guerrilla, por ello la resistencia. Resistir a los aparatos que mienten, que difunden la realidad, realidades con las que los sujetos no se identifican ni se asocian.

La miradas de la resistencia en este sentido necesitan más herramientas y el FECISO, desde el año 2011 impulsa la Escuela Popular de Cine, con el "anhelo de compartir el desarrollo de técnicas y narrativas audiovisuales" de forma gratuita y en un plano de horizontalidad. Además, comprende que la "realización audiovisual no es atributo exclusivo de la élite burguesa" y que la "comunicación de resistencia" pasa por un proceso de "recuperación de nuestras imágenes", de la identidad.

El cine como la resistencia es movimiento; de la comunidad, de la mirada, de sus pensamientos y la memoria.

Para el FECISO y sus fundadores la democratización del audiovisual es una farsa de las élites, ya que la democracia pasa por el movimiento, por el dinamismo de la población en torno a sus derechos y sus necesidades.

José Luis Sepulveda.- Con estudios en la Universidad ARCIS y la Escuela de San Antonio de los Baños en Cuba, y tras dirigir algunos cortometrajes y documentales, el realizador José Luís Sepúlveda debutó con El Pejesap. Dirige el Festival de Cine Social y Antisocial FECISO.

Carolina Adriazola.- Ha realizado variados cortometrajes que en sus contenidos retratan temas desde la discriminación, hasta las complejas relaciones humanas, incluyendo Caída de cuerpos (2002) y La serpiente que baila (2005). Es además cofundadora del Festival de Cine Social y Antisocial, FECISI, junto al también realizador José Luis Sepúlveda con quien dirigió su primer largometraje: Mitómana.

Fuentes:

http://www.cinechile.cl/criticasestudio.php?analisiscriticaid=149

http://www.cinechile.cl/criticasestudio.php?analisiscriticaid=150

http://www.cinechile.cl/criticasestudio.php?analisiscriticaid=148

http://www.cinechile.cl/entrevista.php?entrevistasid=62

http://www.cinechile.cl/entrevista.php?entrevistasid=56

http://www.cinechile.cl/archivo.php?archivoid=72

http://www.feciso.cl/

http://www.feciso.cl/ecp.html

 

 

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