Edición Nº 62

La Revista

Criticas

Todo comenzó por el fin: Sexo, drogas y cine

 

Autor: Sergio Zapata

Todo comenzó por el fin (2015) puede condensar esta biografía colectiva desde la mirada de Luis Ospina postrado en cama, que decide afrontar la muerte, revisando su memoria, pero la memoria como el recuerdo es la narrativa de la misma, sin embargo el cinematógrafo permite, desde su materialidad reconstruir el pasado. Al ser imágenes los objetos que compondrán este viaje a  Cali(Wood), de gótico tropical y miseria redituable, somos testigos de la puesta en escena de la memoria visual de uno de los más prolíficos y provocadores cineastas latinoamericanos.

Registros olvidados, algunos marginales y otros escondidos reaparecen y resignifican en Todo comenzó por el fin (2015) el todo de la vida y obra del Grupo de Calí, una pandilla entregada al exceso, las imágenes, la música y las letras. Un grupo libertario que no le bastaba los preceptos del nuevo cine latinoamericano para acercarse a la realidad, sino que ésta realidad siempre es falsa, es adiestrada por quien tiene la cámara, por ello el cineasta de lo falso interrogó a los realizadores y al dispositivo cinematográfico desde sus primeras incursiones, ya sea Autorretrato (dormido) (1971) donde el registro de 10 horas de sueño se condensan en 3 minutos, un año después en Oiga y vea (1972) acompañado por Caros Mayolo, documentan la vivencia de los habitantes de Cali durante los VI Juego Panamericanos siendo el primer gesto de denuncia de la porno miseria, concepto que se desarrollara en sus películas posteriores siendo Agarrado pueblo (1978) la película manifiesto de un cine político, distinto al del Nuevo cine latinoamericano, tanto es así que en el Festival de cine de la Habana, trinchera de los cineastas latinoamericanos de la época la programaron ésta película en un sala marginal en horarios nada atractivos.

Agarrando pueblo inaugura en latinoamerica el falso documental y encierra la critica más mordaz al cine de lo real y en particular al que equivale la realidad social con los miserables e invisibles. Preñada de humor Ospina sitúa dos realizadores colombianos que están buscando imágenes de la realidad de Cali para una televisora alemana y para esto contratan personajes que hagan de pobres. Esta impostación de actores por sujetos sociales sigue siendo un recurso frecuente en todo tipo de producciones en nuestra actualidad, las cuales, deben ser denunciadas.

Los amigos

El grupo de Cali gestado en el cineclubismo y la fiesta tiene un primer retrato fílmico en Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos (1986) donde la nostalgia y la alegría conviven en la figura del poeta y dramaturgo Andrés Caicedo, amigo enigmático de Ospna y Mayolo, quien decía que vivir mas de 25 años no es decente. En este biopic Ospina explora técnicas e intervenciones sobre el material fílmico que depurara en La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo (2003) donde reconstruye la historia personal y la Medellin de Vallejo.

Este gesto recostructivo de la historia desde el relato de amigos encuentra su grado mayor de depuración en Un tigre de Papel (2007) donde Pedro Manrique Figueroa, el precursor del collage en Colombia retrata Colombia de los 60 hasta los 90´s 

 

La muerte filmada

En un clásico del fake (falso documental), Un tigre de papel (2007), donde se apela a las técnicas del documental, la entrevista con personajes autorizados, la multiplicidad de localizaciones, materiales de archivo cuyo carácter es el ser demostrativo, la narración coral que expone coincidencias y contradicciones entre los testimonios y una estructura cronológico dotan de sentido a este magnífico trabajo. Como en Todo comenzó por el fin (2015) cada testimonio, cada recuerdo, cada momento histórico se apoya por una imagen de archivo auténtica o falsificada. Un recurso empleado en toda su cinematografía, recordándonos y a su vez advirtiéndonos de que no todo lo que vemos es real, y las imágenes no son la Verdad, esto en tanto pretensión de objetividad (representación del hecho real) como asistimos a diario en la televisión y en las Redes.

La verdad del texto habita en el contexto, es en la ausencia y en los interlineados donde Ospina hace circular sus recuerdos con una intencionalidad especifica, narrar la tragicómica historia de su vida y la de su generación; la velocidad con que se mueve un país, la irrepresentabilidad de lo real, la emergencia de los mitos (él hecho mito en este film), la inconmensurabilidad de lo oral, la fatalidad del artista frente al capital y la caducidad de las ideas.


Para ello se sirve del collage, técnica recurrente en su obra, en tanto atisbo arqueológico de si vida, obra y cinefilia para reconstruir una historia a base de fragmentos de recuerdos, porque la existencia no son los hechos sino lo que otros recuerdan de los hechos. Ospina a los largo de su obra, con humor y sarcasmo, nos ayudó a recordar que la historia es de quien la escribe, y hoy se la escribe con imágenes, esas imágenes que vemos a diario entre montajes, trucajes y falsificaciones y siempre es posible subvertir el relato “oficial”. 


Todo comenzó por el fin

Genero: Documental
Pais: Colombia
Año: 2015
Direccion: Luis Ospina
Reparto: Andrés Caicedo, Carlos Mayolo, Luis Ospina, Patricia Restrepo, Eduardo Carvajal, Sandro Romero, Beatriz Caballero, Lina González, Vicky Hernández, Karen Lamassonne, Ramiro Arbeláez
Musica:
Fotografia: Francisco Medina
Duracion: 208 min.
Guion: Luis Ospina
Produccion:
Sinopsis:


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